Un calor de muerte

Los seres humanos convertimos todo en competición y claro, forzamos nuestro cuerpo y luego pasa lo que pasa. Hasta algo tan aparentemente inocuo como la sauna puede resultar una actividad mortal de necesidad. Eso es lo que le pasó en 2010 a Vladimir Ladyschenski en el Campeonato Mundial de Sauna, cuando colapsó en la final tras pasar seis minutos en la cabina a 110 grados. Su rival, el finlandés y pentacampeón mundial Timo Kaukonen también colapsó pero salvó su vida en el hospital.

Éste fue el último torneo, ya que los organizadores decidieron suspenderlo después de la tragedia.

En la imagen de abajo vemos a ambos competidores antes del fatídico desenlace. El fallecido es el de la izquierda.

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